Ayacucho-Perú:  celebra el Día Mundial del Folklore entre tradición, memoria y desafíos.

 En el marco del Día Mundial del Folklore, la región de Ayacucho volvió a convertirse en un escenario vivo de música, danza y ritualidad andina. Colectivos culturales, agrupaciones artísticas y comunidades quechua organizaron una serie de actividades que, más allá de la celebración, buscan reafirmar una identidad que ha resistido siglos de transformaciones sociales.

Durante la jornada, más de medio millar de artistas participaron en presentaciones públicas impulsadas por organizaciones como la Asociación de Música y Danza de Ayacucho (AMDA) y la Asociación Cultural de Elencos de Danza de Ayacucho (ACEDA). Las plazas y auditorios de la ciudad se llenaron de coreografías tradicionales, desde la emblemática Danza de Tijeras —reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad— hasta expresiones locales como la Capitanía, los Rejones, el Waqtay y la Qachua de Pamay.

Las universidades también se sumaron a la conmemoración. La Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga organizó conversatorios y muestras artísticas que abordaron la vigencia del folklore en la vida cotidiana ayacuchana, así como los retos que enfrenta su preservación en un contexto de migración, globalización y cambios generacionales.

Una identidad que se hereda, pero que necesita apoyo

Para los gestores culturales, el Día Mundial del Folklore es más que una fecha simbólica: es un recordatorio de la necesidad de fortalecer políticas públicas que garanticen la continuidad de estas expresiones. Aunque Ayacucho es uno de los epicentros culturales del país, las iniciativas suelen depender del esfuerzo de colectivos civiles y familias que transmiten sus saberes de manera comunitaria.

La falta de financiamiento, la escasa profesionalización en gestión cultural y la limitada articulación institucional son algunos de los desafíos señalados por los organizadores. “El folklore ayacuchano es inmenso, pero necesita espacios permanentes de formación y difusión”, coinciden varios representantes de los elencos participantes.

Ayacucho en el mapa cultural del Perú

La celebración también recuerda el papel de Ayacucho dentro del patrimonio nacional. La región no solo conserva danzas y rituales de origen prehispánico, sino que mantiene una tradición artesanal —retablos, cerámica, tejidos— que complementa su riqueza cultural. En este contexto, el Día Mundial del Folklore se convierte en una oportunidad para visibilizar la diversidad y complejidad de una identidad que sigue viva en cada comunidad.

Ayacucho, con su historia marcada por resistencia y creatividad, reafirma así su lugar como uno de los territorios donde el folklore no es un espectáculo, sino una forma de vida.